
sábado, 19 de abril de 2008
TÚ...

lunes, 14 de abril de 2008
sábado, 5 de abril de 2008
MIS POESÍAS DE ANTAÑO...



miércoles, 12 de marzo de 2008
LLUVIA DE PREMIOS !!!
Primero mi querida Cotopí, tan tierna ella, me dio este premio:
Lo cual de verdad me ha enternecido pues si alguien merece ese premio, es ella. mil gracias Cotopi!!!!!
Me toca pasar el premio, y he elegido para él a:
http://misscomet.blogspot.com/
Sí, ya sé que hace un tiempito que no nos encontramos, pero me parece la más dulce de mis amigos blogueros.
Por otro lado, una persona que yo admiro mucho, por su capacidad creadora, su inmensa inspiración y su cultura, me hizo el honor de otorgarme el siguiente premio:
Mil gracias a Catalina Zentner por este reconocimiento, es un verdadero honor sobre todo por venir de tí. Dense una vuelta por sus blogs (tiene 4) son maravillosos.
Y bueno, en este caso, debo entregar este premio a la calidez a 5 personas que hacen gala precisamente de esa cualidad (calidez) en sus respectivos blogs, por hacer sentir a uno confortable, por tener siempre algo que alimente el alma y la sabiduría, le otorgo el premio calidez a:
1.- Joselu
2.- Cotopi
http://cynthiamcnaught.blogspot.com/
3.- Juanan
http://el-alfeizar-de-dedalus.blogspot.com/
4.-Nancy Gutiérrez
http://metamorfosis-y-lunas.blogspot.com/
5.-Rosalmor
Me encataría dárselo a algunos más pero pues me dijeron que sólo a 5 y pues ahí están.
Ahora, las reglas para aceptar este premio y poder lucirlo flamante en su blog:
*Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo otorga.
*Hacer un enlace al blog citado.
*Elegir cinco blogs en los que consideres similares cualidades (calidez) que aquellas por las que lo recibes.
* Enlazar los blogs nominados.
* Hacer constar estas reglas.
Pues aquí finalizo este post, gracias nuevamente por el honor de los premios y felicidades a los nuevos ganadores. Ah! y para los que lleguen tarde, les recuerdo que hay un post abajo que le dediqué a todos mis lectores blogueros.
domingo, 24 de febrero de 2008
Los colores de la red...

sábado, 19 de enero de 2008
OSCURIDADES
Les mando un abrazo y recuerden que aunque no les deje comentario, les sigo la pista siempre.
Encuéntrame en la luna
pues como la luna nocturna y nostálgica soy.
Luna, guardas tantas pasiones bajas,
perlas, carbón y laja.
Luna enamorada, luna solitaria,
luna maquillada de magia.
Magia escondida de seres adversos.
La voluptuosidad sin fin de tu luz
hace estragos en los deseos del cielo,
y en este caos de luces sonámbulas
el sol ha muerto mientras dormía.
martes, 8 de enero de 2008
Bienvenido 2008 !!!

viernes, 21 de diciembre de 2007
¿Una simple felicitación?

martes, 4 de diciembre de 2007
Unas palabras más a la luna...


Más tarde, comprobé que mis deseos le llegaron cuando dejé de creer en las estrellas fugaces. Un conjuro, silencioso desvarío plasmado en hojas amarillas, fue suficiente para traer a mi vida de regreso los suspiros dejados en la luna, me los devolvió ella, tan pura y comprensiva, para que yo pudiera regalárselos al amor concedido.
Ella regó su resplandor en la escena del beso que marcó mi vida. Me sonrió y guiñó un ojo cuando le miré con gratitud.
La luna es mi madrina, mi cómplice y mi amiga; mi fetiche, amuleto infalible, mi brújula, mi cuna; a ella cada noche le dedico las canciones que brotan en la penumbra.
¿Quién puede culparme pues de mi obsesión con la luna?

miércoles, 14 de noviembre de 2007
LA CHICA DEL POZO

Bastó un segundo de distracción para percatarme, a través de la barda de piedras, de aquella silueta alargada. Era una joven de cabellos castaños y tez clara que tenía un aire de nube extraviada, tenía en la mano derecha un cigarro que llevaba de vez en vez a sus labios y en cada aspirada era claro que dejaba entrar humo, pero al exhalarlo llenaba el aire de nostalgias, sueños y frustraciones, lo confirmaba lanzando ceniza al pozo que, inmóvil, permanecía como único testigo de la evidente tristeza que la embargaba.
No supe cuánto tiempo me extravié en esa imagen, era como contemplar un cuadro en una galería solitaria. Mis recuerdos escaparon sin que me enterara, y me concentré nada más en ir atrapando una a una las emociones que la chica del pozo iba soltando en el viento.
El resto de la semana intenté encontrar de nuevo a la chica del pozo en el patio de a lado, inútil espera que ya me obsesionaba sin explicación. Las tardes transcurrían silenciosas y absortas en la música del viento, mis recuerdos no volvieron, ni me importaba encontrarlos, lo único en lo que podía pensar era en ella, esa silueta alargada que luego se hizo más clara, que fue nube extraviada en mis pupilas exaltadas y que mis tardes reclamaban para encontrar los aromas que en su nostalgia impregnaba en el aire.
Pensé en indagar sobre su paradero, pero pronto me dí cuenta de la desolación inhabitada de la casa de junto. La obsesión me carcomía, ya no tenía pasado, ni presente ni futuro, dejé mi vida en el patio, quería sólo atarme a la imagen de la chica junto al pozo y sus nostalgias.
Una tarde, ya partía noviembre del calendario, decidí no dilatar más el encuentro, tomé un cigarro, los cerillos y corrí hacia la barda que dividía los patios. Como pude burlé la yerba del camino y con agilidad de gacela brinqué la cerca de piedra. Me hallaba ya en derredor del pozo enigmático y profundo. Encendí el cigarro. Llené el aire de nostalgias, sueños y frustraciones que exhalaba de mi boca. Lancé la ceniza al pozo y contemplé mi tristeza en el fondo. El viento hizo música con las hojas del suelo mientras mi cuerpo se hundía en la penumbra mojada del pozo.
martes, 6 de noviembre de 2007
De regreso al ciber espacio

miércoles, 24 de octubre de 2007
Un cuento más
Quiso no darle importancia y volvió a la imagen del espejo. Estaba a punto de exterminar un barro purulento cuando de nuevo escuchó el sonido, ahora más largo, más nítido, como una pesada agonía, como una exacerbada súplica de libertad.
Por un momento quedó fragmentado de sus sentidos, al siguiente paso del segundero decidió clausurar el baño.
El fondo del patio se convirtió en la cárcava de sus deshechos. Ahí adaptó un tinglado desprovisto de ignominia y un taburete improvisado en un huacal donde colocaba varios libros aún no leídos, (era un ritual eso de colocar ahí libros al azar y leer semanalmente la sinopsis de cada uno para decidir el turno para la lectura).
Le tocó esa semana a “ La Tregua ” de Mario Benedetti. El descubrimiento del amor por el personaje de cincuenta años en una jovencita le conmovió secretamente las vísceras y algún recuerdo en él se movió repentino y voraz. No es que fuese viejo, más bien era ese concepto sublime del amor que captaba en la lectura lo que le despertó alguna reminiscencia que a partir de entonces no le dejaría de acosar.
Al final de la semana, la noche que concluyó la lectura, le fue revelado en el plenilunio del sueño el recuerdo bloqueado de hace apenas ¡ tres semanas !
Despertó con un sabor amargo y una opresión en el pecho que casi le asfixiaba, bajó las escaleras a trastabillazos y en el trayecto pudo ver esa cruenta imagen del féretro y él, impávido zombie, alejarse indiferente, hace tres semanas, del sepelio de su más grande amor. Cada escalón le clavaba en la mente las imágenes en bandada del dolor que en las últimas semanas había enterrado en los archivos muertos de su cerebro. Ahora entendía…“Dios mío… Dios mío…Dios mío…Dios mío…Dios mío…Dios mío…Dios mío…” pensaba.
Tumbó la puerta del baño de un puntapié, corrió la cortina, y de un jalón arrancó la rejilla de la coladera para rescatar al indefenso peluche, obsequio de su extinto amor, que había gastado la corta vida de su batería en la húmeda tumba de la regadera.
Con el peluche maloliente contra su pecho, se sentó a llorar por vez primera en tres semanas.
martes, 16 de octubre de 2007
El día que perdí la cabeza
Aquí les dejo mi cuento, resultado de dicho ejercicio.
EL DÍA QUE PERDÍ LA CABEZA
Leticia Zárate
Absorta en indemnes pensamientos, yacía en la hamaca, cerrados los ojos flotaba en una somnolencia pesada y serena. De pronto una punzada en el cuello me desperezó con violencia; mi cabeza, no sé de qué forma, había perdido su lugar sobre mi cuerpo. La sacudida fue tal que la cabeza fue a dar al suelo escupiendo chorros tibios de líquido carmín.
Observé mi cuerpo inerte aún tendido en la hamaca ensangrentada, lo extraño era que mi lucidez en ese instante era total, estaba asustada, sí, pero no sentí dolor, no sentí nada, lo único que pasó por mis sentimientos fue una profunda lástima de mí.
Mi gato “Leviatán” entró con sigilo al cuarto mientras yo calculaba sus intenciones al ver como estiraba su cuello y olfateaba. Entonces palpé el pánico en los ápices de sudor que comenzaron a brotar de mis poros. Tuve miedo de un ataque sádico y durante su trayecto hacia mi cabeza comencé a imaginar cómo sus dientecitos desgarrarían mi piel suavemente; el minutero del reloj taladraba incongruentes ritmos en mi conciencia y no estaba segura de querer negar mi ateísmo suplicando un milagro. Una libélula se coló por la ventana en aquel momento crítico y consiguió con su zigzagueo airoso distraer a “Leviatán”.
- Tengo sólo unos segundos- pensé, - para pensar en algo que me libre de sus colmillos - pero ya no pude pensar porque ahora fui yo la distraída con el sonido de una caravana de voces que se aproximaban a la estancia de mis despojos.
Meditabunda y rendida me resigné a ser absuelta del peligro por la histeria de mi parentela al descubrirme.
Penetraron a la habitación y sus voces se hicieron ecos inciertos en mi razón, no comprendía sus murmullos aunque sabía que miraban mis restos sanguinolentos. Miré al frente y en el espejo descubrí mi cuerpo inerme y entero sobre la hamaca y una botella de tequila a un lado con el líquido derramado…
miércoles, 3 de octubre de 2007
Nostalgias otoñales...

martes, 25 de septiembre de 2007
Un cuento...

Dormida pude ver el interior de mi cerebro, no fue difícil saber lo que era, la fachada es simple, parecen intestinos replegados. Me colé con cautela entre los pliegues pensando ver dentro redes de nervios escupiendo chispas de pensamientos, pero al abrir bien los ojos aquello parecía mas bien un carnaval; tuve que esquivar mis propias ideas dando tumbos sin dirección. Había chispas, sí, corriendo como ríos, luminiscencias de recuerdos.
De pronto capté esa familiaridad de la que es imposible desajenarse, reconocí entonces en un halo de nostalgia tu recuerdo arrumbado en un rincón oscuro, agazapada y entumida yacías en esa perdida laguna de mi cerebro. Esquivando a la cordura y al sentido común avancé a tí ilusionada. Me topé antes de llegar al recuerdo de tu muerte y pensé sonriendo que ahora sí te diría lo que no te dije entonces…
Alzaste la cara y me viste ahí, envuelta en ideas, sensaciones de frío y calor y todo la luminosidad de los pensamientos, no me reconociste, obvio, la imagen era la que yo tenía de mí misma, evidentemente no coincidía con la tuya. Quise abrazarte pero sentí miedo y por un momento quise despertar y salir de aquel mundo dantesco. Entonces me asomé al exterior y miré todo blanco, una cama, un buró, mis pies descalzos y en el espejo una mirada perdida…
Comprendí que era tarde, no podría regresar, pero no fue tan malo porque estabas aquí dentro conmigo. Las dos ahora somos un recuerdo fundido en uno en el interior de mis divagaciones.
viernes, 21 de septiembre de 2007
Reflexiones sobre el uso de la lengua...
Navegando en la comunidad bloggera encontré el siguiente anuncio:
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Otra poesía...

sábado, 15 de septiembre de 2007
Suspendida...

sábado, 8 de septiembre de 2007
JUEGO DE LUNAS

viernes, 7 de septiembre de 2007
Por qué la agresión?
"Anónimo dijo...
Qué gueva me dan los "newies" o neofitos de los blogs que imploran por que alguien les firme su cuchitril y les poga tantita atención.
Se dieron cuenta que esta mujer comentó lo mismo en el post de abajo? De seguro seguirá comentando y comentando lo mismo hasta que no le dejen un comentario en su blog.
Que gueva, puro ñoño en los blogs "
¿Pero qué le pasa a este imbécil?
En fin, no me quita el sueño su opinión de mí pero me molesta mucho que exista gente tan ignorante e intolerante, tan falta de respeto y además, metiche, ja.





